domingo, 7 de diciembre de 2008

El rastro genético del colesterol

CRISTINA G. LUCIO
MADRID.- "Como lo mismo que mi marido y hacemos ejercicio juntos. ¿Por qué yo tengo el colesterol más alto?". Conocer la respuesta a esta duda común en la consulta del médico está un poco más cerca, según sugiere el último número de 'Nature Genetics'. La revista publica el resultado de tres investigaciones que arrojan nuevos datos sobre la predisposición genética a presentar altas concentraciones de lípidos en sangre.
A través de diferentes rastreos del ADN, los trabajos han identificado nuevas zonas donde se localizan variantes genéticas comunes relacionadas con cómo se acumula el colesterol en el organismo. En total, los nuevos datos elevan a unas 30 las regiones cromosómicas asociadas a los lípidos.
Algunos de los genes albergados en estas zonas del ADN ya eran conocidos por la ciencia. Así, por ejemplo, otras investigaciones habían señalado la influencia de HNF1 y HNF4A en el desarrollo de diabetes tipo 2 o el papel de ABCG8 como causante de la sitosterolemia, un trastorno raro del metabolismo del colesterol. Sin embargo, muchos eran, hasta el momento, todo un misterio.
Todos los investigadores coinciden en señalar que este avance supone un paso importante para conocer mejor cómo se regulan los niveles de colesterol en sangre, desarrollar nuevos fármacos y poder predecir qué individuos tienen más riesgo de sufrir un problema cardiovascular.
El principio del camino
Sin embargo, tal como explica a elmundo.es Nelson Freimer principal autor de uno de los trabajos publicados en 'Nature Genetics' y miembro de la Universidad de California, aún queda mucho trabajo por hacer. "De momento no conocemos todas las variaciones genéticas específicas [de cada área localizada] que son responsables de los efectos en el nivel de lípidos. Falta mucho trabajo de secuenciación para identificarlas", añade.
Coincide con él Gonçalo Abecasis, profesor de la Universidad de Michigan y uno de los investigadores firmantes de otro de los trabajos publicados. "Lo que sabemos hasta el momento supone alrededor de un 20% o 25% de la influencia genética sobre los niveles de colesterol. Está claro que quedan más genes por descubrir".
Con todo, el último trabajo, firmado por Leena Peltonen, del Instituto de Medicina Molecular de Helsinki (Finlandia), indica que con las variantes genéticas ya conocidas es posible realizar un perfil de riesgo que permite identificar a las personas con más probabilidades de sufrir un problema de colesterol alto.
Según explican los investigadores, continuar avanzando en estos perfiles es una de las líneas de investigación más interesantes. Evaluar si una persona con muchas variaciones genéticas relacionadas con el colesterol alto tiene más riesgo de sufrir un problema cardiovascular es, por ejemplo, uno de los desafíos pendientes.
La búsqueda de nuevos tratamientos es otro de los retos de los investigadores. Tal como explica Abecasis, cada nuevo gen descubierto es un filón. "HMGCR es un buen ejemplo. Según nuestros datos, no es el que más efectos tiene [sobre los lípidos], pero ya se emplea como una diana excelente, ya que es el gen sobre el que actúan las estatinas [el fármaco más comúnmente empleado para reducir los niveles de colesterol]", concluye. elmundo.es

viernes, 5 de diciembre de 2008

Encuesta de Discapacidad, Autonomía personal y situaciones de De-pendencia (EDAD 2008).

El Portal Mayores ha efectuado un encuesta de discapacidad, Autonomía personal y situaciones de dependencia. Interesante informe para descarga, en formato pdf.

PORTAL MAYORES (2008). "Encuesta de Discapacidad, Autonomía personal y situaciones de De-pendencia (EDAD 2008). Primeros resultados". Madrid, Portal Mayores, Informes Portal Mayores, nº 87. [Fecha de publicación: 13/11/2008].

Beber agua evitaría uno de cada 10 ingresos de personas mayores

Ilustración de El Mundo.
Actualizado jueves 20/11/2008 17:24 (CET)

EUROPA PRESS
MADRID.- Una correcta hidratación evitaría una de 10 diez hospitalizaciones de personas mayores en España, según el Observatorio de la Hidratación y la Salud (OHS). Este organismo ha lanzado la campaña 'Hay mil formas divertidas de hidratarse' para informar de las ventajas que beber agua trae a este colectivo. La iniciativa contempla la distribución de diversos folletos y material informativo en más de 4.000 residencias y centros geriátricos de toda España.
Más del 90% de los mayores de 65 años bebe menos de lo recomendado por el doctor y más de la mitad (55%) sólo ingiere líquidos cuando tienen sed, señal de que ya existe deshidratación, según un estudio elaborado por el OHS sobre los hábitos de hidratación de la población en España, donde hay unos 7,5 millones de mayores de 65 años, lo que supone el 16% de población total.
Con la edad, se pierde la sensación de sed, por lo que a muchos de estos mayores les cuesta beber. Sin embargo, el 40% reconoce que tomar distintas bebidas les ayuda a hidratarse y un 45% afirma que el sabor también hace más fácil beber, según el mencionado trabajo, donde los especialistas recomiendan beber pequeñas cantidades de forma continuada, incluyendo también refrescos y otros líquidos.
Junto con la pérdida de la sensación de sed, los mayores suelen presentar un sistema inmunológico debilitado y padecer otras enfermedades, lo que les hace aún más vulnerables a las consecuencias de una deshidratación. Además, las alteraciones cognitivas, que merman la capacidad comunicativa, los problemas de movilidad, que dificultan el acceso a la bebida, o el miedo a la incontinencia urinaria hacen que los mayores beban menos de lo mínimo recomendado.
Asimismo, este déficit hídrico puede hacer que disminuya el volumen de orina que eliminan sus riñones, lo que produce una acumulación de sustancias de deshecho que también repercute en su salud. Así, con la edad, se pueden producir fallos en la función renal, ya que a los 70 años, la capacidad de los riñones de eliminar sustancias de desecho es cerca de la mitad que a los 30 años.
Alrededor del 4% de los mayores de 65 años vive en la actualidad en residencias y centros geriátricos, por lo que es importante que en estos centros también se tenga en cuenta la correcta hidratación de sus residentes y que presten atención a las señales de deshidratación, como la boca seca, la debilidad, la pérdida de apetito, las náuseas y vómitos o la piel seca y pálida, aunque el indicador más válido suele ser la disminución del volumen urinario.

La mayoría de los mayores de 70 años se sienten 13 años más jóvenes de lo que son

OPTIMISMO Y SALUD
Esta percepción puede relacionarse con tener una vida más activa y saludable
Las mujeres son más conscientes de su edad que los hombres, según el estudio

Ancianos bailando en el parque de La florida de Madrid. (Foto: Adrián Ruiz de Hierro)
Actualizado viernes 05/12/2008 13:23 (CET)

EUROPA PRESS
MADRID.- La mayoría de la población de la tercera edad afirma sentirse alrededor de 13 años más joven que su edad cronológica, según un estudio realizado por investigadores de la de la Universidad de Michigan (EEUU) y del Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano en Berlín (Alemania), que será publicado en la próxima edición de la revista 'Journals of Gerontology: Psychological Science'.
Los investigadores, que analizaron las respuestas de 516 hombres y mujeres mayores de 70 años, sobre sus percepciones acerca de la edad y su satisfacción con el envejecimiento a lo largo de seis años, descubrieron que a medida que pasa el tiempo se sienten, incluso, más jóvenes. Sólo la mala salud redujo la brecha entre la edad percibida y la edad real.
"Examinamos los cambios a lo largo del tiempo, y esperábamos que la brecha fuera en aumento. Sin embargo, nos sorprendió encontrar que en promedio, se mantuvo. Sentirse alrededor de 13 años más joven es una ilusión positiva en la vejez", explicó la psicóloga de Instituto de Investigación Social (ISR, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Michigan, la doctora Jacqui Smith.
A la hora de ser preguntados por su percepción sobre su imagen física, los encuestados respondieron basándose en una escala de edad que iba desde 0 a 120 años. En general, al inicio del estudio los participantes expresaron que se veían unos 10 años más jóvenes que su edad real, aunque, al final del estudio, la diferencia se redujo a siete años menos que su edad cronológica.
Ellas, más conscientes de su edad
Por otra parte, se demostró que las mujeres se perciben con una imagen más cercana a su edad real. "Las mujeres pueden tener más conciencia de su apariencia que los hombres, sobre todo teniendo en cuenta los estereotipos negativos sobre los cuerpos de personas mayores", explicó Smith.
En cuanto a la satisfacción con el envejecimiento, inicialmente los investigadores observaron que los hombres se mostraron más satisfechos que las mujeres con su propio envejecimiento. No obstante, a medida que pasaron los años que duró el estudio la satisfacción de los hombres disminuyó más que las mujeres. "La mala salud aumentó este modelo", señaló Smith.
El estudio, que en líneas generales pretendía analizar la forma en que las personas sienten sobre el proceso de envejecimiento durante la vejez, para Smith puede proporcionar indicadores importantes acerca de la resistencia y la vitalidad de las personas.
En definitiva, se pretende comprobar que las personas que se sienten más jóvenes tienen menos probabilidades de morir que aquellos que no, aunque tengan una edad cronológica y salud física equivalentes. Y, es que, según explica Smith, "sentir positivamente el proceso de envejecimiento puede estar vinculado a mantenerse activo y tener una mejor salud durante la vejez".