sábado, 13 de noviembre de 2010

El poder de la mente también mueve máquinas

  • Mover objetos con el poder de la mente ya no es sólo una realidad en las películas.
  • Dos estudiantes de Zaragoza han ideado una silla de ruedas y un robot que se pueden controlar con el pensamiento. Estos prototipos, únicos en el mundo, tienen aplicaciones infinitas en el campo de la rehabilitación y acercan el futuro a nuestros días.

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¿Se imaginan mover una máquina simplemente con pensarlo? Esto fue lo que se propusieron dos estudiantes de Ingeniería Informática de la Universidad de Zaragoza para sus proyectos finales de carrera y, aunque cueste de creer, lo han conseguido. Con sólo 23 años, Iñaki Iturrate y Carlos Escolano han ideado dos prototipos pioneros en el mundo: una silla de ruedas y un robot que pueden ser controlados y dirigidos por la mente. Estas tecnologías, que parecen sacadas de una película de ciencia ficción, podrían tener aplicaciones infinitas en campos como la rehabilitación.

El proyecto, en el que también han participado el profesor del Departamento de Informática e Ingeniería de la Universidad de Zaragoza, Javier Mínguez, y el ingeniero de Telecomunicaciones, Mauricio Antelís, se inició en junio de 2007 y tras innumerables horas de trabajo y experimentos fallados ha logrado ser el único que existe en el mundo de estas características.

“La idea surge de que existen determinadas enfermedades en las que el enfermo no puede mover los músculos y el único canal que existe entre el paciente y el ordenador es el cerebro, y de ahí surge la pretensión de utilizar ese nuevo canal de comunicación, que simplemente registra la actividad cerebral para, por ejemplo, mover una silla de ruedas”, explica uno de los jóvenes inventores, Iñaki Iturrate.

La base del proyecto es registrar la energía eléctrica que genera una persona cuando piensa e introducirla en forma de orden en el ordenador. La máquina la descifra y a continuación ejecuta lo que la persona estaba pensando. Para ello, sus creadores se han servido de un sistema bastante conocido: el encefalograma. Es decir, se colocan electrodos en el cuero cabelludo del usuario y un monitor –como el de cualquier hospital- registra su actividad cerebral. Esta señal es la que descifra un ordenador conectado a la silla o al robot y la convierte en acción.

Con este sistema crearon dos prototipos. El primero de ellos, la silla de ruedas, permite que su usuario la dirija en cualquier dirección sólo con pensarlo. Además, la máquina posee la suficiente inteligencia como para esquivar cualquier obstáculo. “Tenemos un ordenador que registra la actividad cerebral, con esa actividad somos capaces de detectar el destino en el que está pensando la persona que se sienta en la silla. En ese mismo instante se envía ese pensamiento a los dos ordenadores que lleva integrados la silla y en ese momento la silla es capaz de llegar a ese destino esquivando cualquier obstáculo que se encuentre en su camino”, explica su creador, Iturrate.

En el caso del robot, el procedimiento es el mismo. “Se utilizan dos ordenadores, uno estaría con el usuario, que es el que registraría su actividad cerebral. El segundo estaría en el lugar donde se encuentra el robot y es el que se encarga de recibir por Internet las órdenes que el usuario selecciona con la mente, y por último este computador también es el que se encarga de transmitir por wifi estas órdenes al robot”, aclara Carlos Escolano. Además, el robot lleva incorporada una cámara que permite que el usuario vea lo mismo que está viendo la máquina.

No es magia, es Internet

Pero ¿cómo consiguen que un ordenador reciba el pensamiento de una persona y lo traduzca en acciones concretas? Pues el truco reside en la magia del siglo XXI: Internet. “La conexión entre el usuario y el robot se hace por Internet, entonces, en principio, la máquina puede estar en cualquier parte del mundo”, dice Escolano.

De hecho, el equipo probó este mecanismo mientras el robot estaba en Barcelona y el usuario que lo manejaba en Zaragoza. La distancia entre ambos fue de 260 kilómetros, “pero podría funcionar igual desde cualquier otro sitio”, subraya.

Para utilizarlo, por tanto, sólo se necesita conexión a la red y, eso sí, mucha concentración, pues la inteligencia del ordenador es capaz de detectar hasta los cambios producidos en la actividad cerebral con movimientos tan leves como un simple parpadeo. “Desde el punto de vista del usuario, sólo necesita que se le realice el montaje de los electrodos y posteriormente concentrarse en el monitor, que muestra lo que el robot ve en cualquier otra parte del mundo. Simplemente tiene que estar concentrado en determinadas zonas y así envía órdenes al robot”, explica Escolano.

Un futuro ilimitado

Las utilidades de estas tecnologías son infinitas, “todas aquellas en las que una persona quisiera actuar sobre una máquina simplemente con su pensamiento, desde simples usuarios cuando usan los ordenadores hasta personas que podrían manejar los videojuegos”, destaca el profesor del Departamento de Informática e Ingeniería de la Universidad de Zaragoza, Javier Minguez.

No obstante, la pretensión de sus creadores es que estas técnicas se empleen para avanzar en el campo de la rehabilitación y dar nuevas herramientas a las personas que sufren algún tipo de minusvalía. De hecho, los científicos mantienen que la evolución de estos prototipos podría dar lugar, por ejemplo, a implantar a una persona que lo necesitara un brazo robótico que podría manejar sólo con la mente.

El robot que se mueve con la mente

Asimismo, cada vez son más los proyectos iniciados para evolucionar la robótica. “En Europa somos más conservadores, pero hay países como Japón que están invirtiendo muchísimo en este tipo de tecnologías y ya tienen prototipos muy avanzados. Aquí en Europa también tenemos prototipos bastante avanzados, como robots que hacen guías de museos, de manera que yo calculo que en menos de 20 años tendremos que acostumbrarnos a ver robots alrededor nuestro”, afirma Javier Mínguez.

Sus creadores mantienen que la aplicación final de estos prototipos únicos en el mundo “todavía está lejos”. Sin embargo, el hecho de que estos dos jóvenes estudiantes de Zaragoza hayan sido capaces de convertir en realidad lo que hasta el momento se consideraba ciencia ficción hace preludiar un futuro –quizás no tan lejano como pensamos- en el que el poder la mente sea ilimitado.

aragondigital.es

jueves, 11 de noviembre de 2010

Sillón multiposicional ALTITUDE

La silla ALTITUDE de VERMEIREN, gracias a su diseño anatómico y a sus posibilidades de regulación añadidas a todos los accesorios disponibles, encontrará en esta silla multiposicional una gran comodidad y estabilidad. De fácil manejo, tanto para el usuario como para el acompañante. La silla Altitude viene equipada de serie con un cojín de asiento de 8 cm. de grueso (altura de respaldo: 77cm). La altura del respaldo y reposabrazos depende del grueso del cojín de asiento (6-8-10 cm.). Los anchos de asiento marcados en rojo están disponibles en existencias.


Catálogo.

ortopediarubio.com

Si no quiere recordar un trauma, juegue al Tetris

  • El videojuego es capaz de reducir los flashbacks de sucesos traumáticos.


Cristina de Martos Madrid

Estás en la ducha y te viene a la cabeza la más famosa escena de 'Psicosis'. Vas caminando por el pasillo y sin previo aviso te asaltan las imágenes de la masacre de Ruanda. Descansas en el sofá y te transportas al accidente de tráfico que tuviste meses atrás. El cerebro nos juega malas pasadas en forma de 'flashbacks' de experiencias traumáticas que se pueden evitar jugando al Tetris.

"Tras un trauma, las personas pueden tener recuerdos intrusivos y perturbadores sobre ese hecho, comúnmente llamados 'flashbacks', en los que lo sucedido vuelve a la memoria en forma de imágenes y escenas no deseadas sobre el suceso traumático", explica un estudio publicado en la revista 'PLoS ONE'. Estas visiones involuntarias son emocionalmente potentes y se asocian con un gran malestar.

Algunos científicos están trabajando en diferentes formas de evitar o paliar este sufrimiento ante la falta de terapias realmente efectivas contra el estrés postraumático. Por un lado, está la vía de eliminar los malos recuerdos y, por otro, la de los 'flashbacks'. Los autores de este trabajo, procedentes de la Universidad de Oxford (Reino Unido), pertenecen a esta última corriente.

"Creemos -apuntan en su último trabajo- que mejor que borrar todos los malos recuerdos utilizando medios farmacológicos o suprimir los no deseados mediante estrategias cognitivas, es importante para las personas poder elegir ser capaces de recordar un episodio traumático". Su objetivo es pues mantener en la memoria lo que ocurrió, pero sin que se presente de forma involuntaria causando un importante estrés emocional.

Para interferir en los recuerdos traumáticos, en los miedos, la ciencia ha demostrado que existe un periodo crítico de seis horas tras el suceso. En ese tiempo, el cerebro lleva a cabo los procesos de consolidación de la memoria que, tal y como se ha visto, se pueden alterar. En este caso, el mítico videojuego Tetris y un puzle de palabras llamado 'Pub Quiz' fueron las armas elegidas para combatirlos.

Después de ver una película con imágenes traumáticas de varios tipos, 60 voluntarios sanos fueron divididos en tres grupos que, media hora después y de forma aleatoria, dedicaron 10 minutos a jugar a uno de estos dos juegos o a no hacer nada. Los autores repitieron el experimento pero con una diferencia de cuatro horas entre el visionado y la 'terapia'.

Los cuestionarios realizados a los participantes mostraron que el Tetris reducía considerablemente los 'flashbacks' cuando se jugaba dentro de las cuatro primeras horas tras el trauma. Tareas visoespaciales sencillas, como el famoso juego, podrían constituir una intervención para reducir estos síntomas y podrían ser "una nueva alternativa a los fármacos y la terapia", señalan los autores.

Aunque la idea del tratamiento es aún lejana, la tarea de ir colocando y rotando las figuras del Tetris, con sus distintas formas y colores, para formar líneas está arrojando luz sobre los procesos de consolidación de la memoria, la aparición de los 'flashbacks' y el manejo del síndrome de estrés postraumático que afecta a millones de personas en el mundo.

elmundo.es

sábado, 6 de noviembre de 2010

Las ventajas de escribir a mano

Isabel F. Lantigua Madrid

Los "tengo ganas de verte", "te echo de menos" y, sobre todo, los "te quiero" parecen más sinceros cuando están escritos a mano, cuando al ver el papel o abrir el sobre se descubre la tinta del bolígrafo y quien lee la nota distingue la letra de la persona a la que ama. Pero el aspecto romántico no es el único beneficio de esta práctica, cada vez más en desuso. Además de contribuir a las relaciones amorosas, redactar a mano tiene ventajas para el cerebro, según apuntan recientes investigaciones. Entre otras cosas, ayuda a fijar conceptos, a aprender un nuevo idioma y a mantener la mente activa.

Gracias a imágenes de resonancia magnética, científicos de la Universidad de Indiana (EEUU) han visto que al escribir a mano se activan más regiones del cerebro y se favorece el aprendizaje de formas, símbolos y lenguas. Asimismo, según explican los autores al diario 'The Wall Street Journal', esta técnica ayuda a expresar mejor los pensamientos y las ideas. Incluso para algunos trastornos neurológicos, la habilidad en esta escritura puede servir como una herramienta de diagnóstico.

Según indica a ELMUNDO.es Virgilio Hernando Requejo, neurólogo del Hospital Madrid-Norte Sanchinarro, "la representación que tiene la mano en la corteza cerebral es enorme. Al escribir con bolígrafo utilizamos mucho más el cerebro que cuando usamos el teclado del ordenador. Si dejamos de escribir a mano durante un tiempo, está claro que las estructuras cerebrales van a cambiar".

Sin embargo, más que el cambio en el cerebro, el mayor peligro que este experto ve en las nuevas tecnologías es "el desentrenamiento de la memoria". El doctor Hernando señala que "ahora está todo en el iPhone y dispositivos similares, tenemos mucha más información en el bolsillo, pero no somos capaces ni de recordar un número de teléfono y eso es lo verdaderamente preocupante".

¿Un retroceso?
"Es bueno seguir escribiendo a mano, porque al hacerlo se piensa más lo que se está diciendo, pero el hecho de que cambiemos esta práctica tampoco quiere decir que retrocedamos", matiza este especialista. "Me recuerda a cuando los mayores nos decían que nos íbamos a atrofiar por dejar de estudiar Latín. Pues tenían razón en parte, porque es un idioma más, la base del nuestro y además con declinaciones, lo que facilita el aprendizaje de otras lenguas. Pero en realidad no ha pasado nada. Pese a todo, pese a que ya casi nadie sabe Latín, lo cierto es que ahora hay más gente que habla más de un idioma, así que lo que se ha perdido por un lado se ha ganado por otro", dice.

Lo mismo se puede aplicar a la escritura manual. "Al ir dejando de lado esta práctica se pierden algunas habilidades, evidentemente, pero se pueden ganar por otra parte", dice Hernando Requejo, que además bromea con que "la mala escritura manual de algunos médicos da más problemas que ventajas".

Los creadores de los nuevos dispositivos informáticos también son conscientes del 'encanto' que tiene la escritura manual y, por eso, han desarrollado algunas aplicaciones que la imitan, aunque sea en la pantalla. El propio presidente de EEUU, Barack Obama, fue tentado para firmar un autógrafo, haciendo su garabato, en la pantalla de un iPad. "Para los nostálgicos, no todo está perdido", reconoce el neurólogo.