jueves, 20 de octubre de 2011

La osteoporosis provoca tres fracturas vertebrales en un minuto

MADRID, 19 Oct. (EUROPA PRESS) -

En poco más de un minuto se producen tres fracturas vertebrales en algún lugar del mundo a causa de la osteoporosis, ya que según la Sociedad Española de Reumatología (SER) se estima que hay una rotura cada 22 segundos. Este jueves, 20 de octubre, se celebra el Día Mundial de la Osteoporosis una enfermedad que "está infravalorada, ya que ocho de cada diez pacientes que sufren una fractura osteoporótica no reciben los cuidados necesarios para prevenir otras nuevas".

La SER asegura que sólo un 21 por ciento de pacientes con osteoporosis cumple con las medidas terapéuticas indicadas, por lo que "es necesario actuar instaurando medidas preventivas adecuadas en los 1,6 millones de mujeres y los 438.000 hombres que padecen la enfermedad". Y es que "los pacientes que han sufrido una fractura osteoporótica duplican el riesgo de sufrir otra si no se toman las medidas oportunas", asegura el Doctor Luis Arboleya, portavoz de la SER y reumatólogo del Hospital Universitario Central de Asturias (Oviedo).

A nivel nacional el año pasado "se diagnosticaron 30.000 fracturas vertebrales, aunque esta cifra en realidad puede llegar a duplicarse ya que casi la mitad de estas lesiones son asintomáticas y no se diagnostican", según el doctor.

EDADES AVANZADAS

La osteoporósis se manifiesta sobre todo en edades avanzadas, "un sector demográfico en clara tendencia ascendente", asegura el doctor Arboleya. El nivel inferior a esta es la osteopenia, que tiene menor riesgo de fractura y afecta a 3,8 millones de mujeres y unos 2 millones de hombres. Los enfermos de esta patología no necesitan tratamiento farmacológico.

Para el doctor Arboleya, "es importante involucrar al paciente en las decisiones sobre su tratamiento, potenciar programas que recuerden que deben seguir la terapia y mejorar la comunicación entre médico y paciente". El galeno, además, revela que hay tres signos que avisan de que existe una fracturavertebral: espalda encorvada, pérdida de altura, y dolor súbito y agudo de espalda.

La Organización Mundial de la Salud ha desarrollado una herramienta llamada 'FRAX' que cuantifica el riesgo de fractura. Este programa está disponible gratuitamente en Internet y "permite clasificar a cada paciente como de riesgo bajo, moderado y alto, incluso sin necesidad imperiosa de realizar una densitometría", explica el especialista.

Por último, el portavoz de la SER desaconseja el consumo de bisfosfonatos sin saber antes unas recomendaciones, ya que "después de 15 años de utilización de estos fármacos se ha observado que no son tan seguros como se creía". Es necesario para empezar a consumirlos "tener buena salud dental y no prolongar el tratamiento más de cinco años".

europapress.es

domingo, 9 de octubre de 2011

Andadores de aluminio


Rolator de aluminio


Andador rolllator

Versión más ligera y maniobrable del clásico rolator. Fabricado en aluminio, y muy fácil de plegar y guardar.
Incorpora una cesta porta objetos.

Adecuado para su uso tanto en interiores como en exteriores.

Los punos son graduables en altura y se regulan de 86-98 cm. Los frenos especialmente disenados para accionarse aún con movilidad limitada en las manos, tienen posición de parking que bloquea el rollator para mayor seguridad.

Soporte para bastones incluído.
Altura del asiento al suelo 61 cm.
Fondo total 72 cm.
Ancho Total 56 cm.
Peso total 8,1 kg.
Peso máximo que soporta 120 Kg.
Asiento de 22 x 38 cm.


Caminador plegable ROLATOR




Andador rollator
Con 4 ruedas de 200 x 50 mm.
Equipado con un confortable asiento de descanso, y manetas de frenos autobloqueantes de seguridad, cesta de la compra y bandeja desmontable para su uso doméstico. El caminador se pliega fácilmente y los punos son de altura graduable.

Fondo total 58 cm. Ancho Total 64 cm.
Peso total 6,2 kg.
Peso máximo que soporta 150 Kg.
Asiento de 22 x 38 cm.
Ancho entre punos 40 cm.

Andador pasos de aluminio plegable


Caminador de aluminio plegable, ofrece una etapa intermedia para

levantarse con toda seguridad.

• Dispone de dos puños

• Muy ligero

• Plegable

• Regulable en altura.

Regulable en altura 79-92cm

ancho exterior 62cm


Andador ruedas de aluminio plegable


Andador ruedas
Andador ruedas plegable, apoyo anatómico y extensible.

Andador ruedas infantil de aluminio plegable

Andador niño
Andador ruedas infantil, plegable,

apoyo anatómico y extensible.

ortopediarubio.com

sábado, 8 de octubre de 2011

El misterioso papel de la actividad intelectual contra el alzhéimer

El misterioso papel de la actividad intelectual contra el alzhéimer.

Por: Esther Samper

Con motivo del Día Mundial del Alzhéimer, a lo largo de este mes se ha dado una extensa cobertura mediática a esta devastadora enfermedad asociada al envejecimiento. Estos son los artículos que más les recomiendo para empaparse un poco sobre lo más reciente en el terreno del alzhéimer:

Cerebro

El panorama no invita precisamente al optimismo: Con el envejecimiento progresivo de la población, millones de personas padecerán esta enfermedad en España en las próximas décadas. Conocemos mejor que nunca los mecanismos que hay detrás del alzhéimer, pero seguimos sin saber cuál es la causa original ni cómo detectarla de forma temprana. A todo lo anterior se une la limitada eficacia de los tratamientos en la actualidad, que sólo consiguen retrasar los síntomas en las fases más iniciales de la enfermedad.

Por todo ello, se están realizando grandes estudios, no sólo para descubrir nuevos y más efectivos fármacos contra el alzhéimer, sino también para detectar la enfermedad en sus estadíos más iniciales y así comenzar un tratamiento temprano que realmente surta efecto. El tiempo es oro en la detección de la enfermedad de Alzheimer.

Mientras los esfuerzos investigadores se concentran en los enfoques anteriores, es difícil no hacerse la oportuna pregunta entre los ciudadanos de a pie: "¿Y qué podemos hacer nosotros antes de que el alzhéimer aceche?" Ante la patente limitación de la medicina actual frente a esta enfermedad, todas aquellas medidas efectivas que puedan hacerse diariamente en el terreno de la prevención resultan esenciales.

Hoy en día sabemos, por estudios epidemiológicos (1, 2 y 3, entre muchos), que aquellas personas que han tenido una vida intelectualmente activa poseen un riesgo significativamente menor de padecer alzhéimer o más probabilidades de retrasar la aparición de esta enfermedad. Da igual si es realizando pasatiempos o puzzles, jugando al ajedrez, tocando un instrumento, estudiando o leyendo. Lo importante es mantener el cerebro ocupado diariamente en ejercicios mentales que pueden ser de lo más diverso.

En artículos muy emblemáticos como uno publicado en 2003 en el New England Journal of Medicine se puso de manifiesto este hecho de forma extraordinaria: En general, los ancianos que practicaban actividades lúdicas con ejercicios mentales poseían un riesgo sensiblemente menor de desarrollar alzhéimer. Por ejemplo: Aquellas personas que jugaban a juegos de mesa como el ajedrez tenían un 75% menos de riesgo de padecer alzhéimer u otras demencias, mientras que aquellas que tocaban un instrumento poseían un 64% menos de riesgo. Resultados similares se han comprobado también en estudios controlados en animales: Aquellos que poseían una estimulación mental constante desarrollaban menos la enfermedad.

Pese a que el papel protector de la actividad intelectual frente al alzhéimer va aclarándose cada vez más con cada nuevo estudio que aparece, resulta desconcertante que, hoy día, no sepamos a qué se debe esta protección.

La principal hipótesis consiste en la reserva cognitiva. Este planteamiento sugiere que los ejercicios mentales favorecen la formación de nuevas conexiones (sinapsis) entre las neuronas reforzando su función en áreas cerebrales como el hipocampo (interviene de forma muy importante en la memoria y el aprendizaje) que se ven muy afectadas por el alzhéimer. Cuando esta enfermedad comienza a desarrollarse, aquellas neuronas que siguen sanas y con conexiones extra compensan la pérdida de las otras neuronas que se van perdiendo como consecuencia de la enfermedad. Además, también podría ocurrir que aquellas neuronas con conexiones adicionales podrían ser también más resistentes.

De esta manera. podría decirse que se tiene una "reserva neuronal" o reserva cognitiva adicional gracias a la actividad intelectual frecuente. Esto implicaría que, en realidad, existe el mismo riesgo de padecer la enfermedad (el daño neuronal), sólo que al ser más resistente hacia ella, los síntomas no se mostrarían (no habría lagunas de memoria, por ejemplo) o se mostrarían mucho más tarde cuando ya estuviese mucho más avanzada y el daño neuronal fuera incompensable.

En 2005, se publicó en la revista Neurology el sorprendente y extraño caso de un ajedrecista que poseía los síntomas iniciales del alzhéimer. Esta persona, con habilidades cognitivas superiores debido a su condición, se presentó al hospital porque durante dos años tenía síntomas de posible pérdida de memoria. Cuando se le realizó una resonancia magnética nuclear el cerebro estaba dentro de los límites considerados normales y las puntuaciones en los tests cognitivos también apuntaban en la misma dirección. Dos años más tarde, su función cognitiva fue empeorando hasta que padeció lo que hoy llamamos deterioro cognitivo leve, una posible fase previa al alzhéimer y otras demencias. Lo increíble del caso fue que, cuando el ajedrecista murió 7 meses después por una enfermedad que no tenía nada que ver con lo anterior y se realizó la autopsia del cerebro, se descubrió que, en realidad, ¡éste padecía una fase avanzada de la enfermedad de Alzheimer!

La clave estaba en que el ajedrecista poseía una elevada reserva cognitiva que hizo que no se manifestara clínicamente el alzhéimer hasta mucho más tarde y, cuando ya se evidenciaba a través de un deterioro cognitivo leve, en realidad su cerebro ya estaba padeciendo las fases avanzadas de la enfermedad.

La hipótesis de la reserva cognitiva como mecanismo por el cual la actividad intelectual ofrece resistencia frente al alzhéimer no es la única. Otros investigadores plantean la posibilidad de que también podría ocurrir que esta misma actividad intelectual ofreciera un "terreno cerebral protector" que evitase la aparición de la enfermedad mediante distintos mecanismos. Una posible explicación sería a través de los niveles de plasmina en neuronas.

Se sabe, por experimentos en ratones, que el aprendizaje eleva los niveles de esta proteína a largo plazo y también que en el alzhéimer los niveles de plasmina se encuentran anormalmente bajos. Quizás, unos elevados niveles de plasmina debido a la actividad intelectual frenaran este descenso en la enfermedad y evitase su aparición. No podemos estar seguros, pues hoy en día no sabemos si la plasmina es causa o consecuencia de la enfermedad o, en realidad, su relación con el alzhéimer es meramente casual.

Sea cual sea la razón, lo cierto es que cada vez más estudios apoyan la hipótesis del papel protector de la actividad intelectual frente al alzhéimer. Su gran papel en el enriquecimiento personal y su carencia de efectos adversos ya de por sí son razones imprescindibles para practicarla pero si además con ello existe la posibilidad de disminuir, hasta cierto punto, las embestidas de la enfermedad es miel sobre hojuelas, no hay excusa posible para vaguear mentalmente.

blogs.elpais.com

miércoles, 5 de octubre de 2011

Viaje al interior del cerebro



  • Durante una semana, los neurólogos atenderán las dudas de los ciudadanos

  • La consulta se divide en tres áreas: agilidad mental, examen e información

  • El objetivo es enseñar a reconocer los síntomas que indican que algo no va bien

Ángeles López | Javier Beneytez (vídeo) | Madrid

Camina hacia la cocina y, de repente, cae en la cuenta de que no sabe qué iba a hacer allí. Se olvida con frecuencia de dónde ha puesto las llaves o dónde aparcó el coche. ¿Estos olvidos son un indicio de una enfermedad o simplemente son despistes sin importancia? ¿Le gustaría saber cómo está ese órgano gris que habita en el interior de su cráneo? Porque normalmente no reparamos en la salud de nuestro sistema nervioso hasta que es demasiado tarde, durante una semana diferentes neurólogos atenderán las dudas de los ciudadanos que acudan al autobús del cerebro. ELMUNDO.es ha estado en la parada cero para conocer cómo es esta consulta móvil.

Alzheimer, demencia vascular, ictus, Parkinson... Son algunas de las enfermedades que pueden afectar al sistema nervioso. Sin embargo, pocas personas conocen bien los síntomas de alarma que pueden poner sobreaviso de que algo grave está pasando. Además, la causa de algunos de ellos puede ser muy variada: los olvidos pueden estar provocados por estrés o cansancio, también por una demencia de origen vascular o por Alzheimer.

"En muchas ocasiones, los pacientes llegan tarde a la consulta porque hay desconocimiento o porque muchos síntomas se atribuyen a la edad. Pero hay que distinguir, los fallos de memoria habituales, sin importancia, de aquellos que interfieren en las actividades diarias de las personas. Por ejemplo, no es lo mismo no recordar dónde se han dejado las llaves que olvidar qué se ha comido", explica Valentín Mateos, vocal de la SEN.

Jesús Porta, miembro también de la SEN, añade más síntomas que podrían indicar la presencia de otras enfermedades. "Si vemos que un familiar joven, de unos 40 años, tiene cambios de personalidad quizás sea un motivo para ir a un neurólogo. También están las pérdidas de conciencia que pueden tener un origen neurológico. Otros son los dolores de cabeza que pueden tratarse bien por estos especialistas".

Mateos considera que el primer paso es acudir al médico de cabecera. "Allí su médico le puede hacer unos tests, similares a los que vamos a realizar en el autobús, que pueden indicar la presencia de un problema. Luego será el neurólogo el que, tras una serie de pruebas de imagen, le ponga el nombre a esa enfermedad", señala.

Una consulta ambulante

Esa consulta, en la que están implicados médicos de Atención Primaria y Neurología y múltiples pruebas de imagen que establecerán el diagnóstico definitivo, es la que se pretende reproducir, a pequeña escala, en el autobús del cerebro, una iniciativa de la Sociedad Española de Neurología (SEN) y de la Fundación Española de Enfermedades Neurológicas. "Un autobús en el que estarán cinco neurólogos, médicos de familia y residentes visitará diferentes ciudades para que las personas puedan informarse sobre estos trastornos", aclara Mateos. Pero no sólo eso, ya que dentro del vehículo podrán 'examinar' la salud de su cerebro. "Tenemos tres áreas: la de agilidad mental, la diagnóstica y la informativa. En la primera realizaremos diferentes tests desde el punto de vista cognitivo. Son fáciles de aplicar, de breve duración y fiables para distinguir algún problema", aclara Mateos.

En la zona de diagnóstico, las personas que acudan al autobús pueden realizarse un Doppler transcraneal. Una prueba similar a la ecografía del embarazo sólo que en lugar de monitorizar el útero se visualizan las arterias del cuello y de la cabeza. "Permite ver el flujo sanguíneo de estos vasos y saber si hay ateromatosis [placa de ateroma formada por el depósito colesterol y otras sustancias]. Con esta prueba se puede detectar algunos problemas", explica Jesús Porta, vocal de la SEN.

Finalmente, las personas que hayan subido al autobús recibirán la tarjeta cerebro-saludable, con la puntuación obtenida en los tests y con el resultado de la prueba diagnóstica. Además, también habrán recibido información de cómo se pueden prevenir o frenar algunos de estos trastornos.

Cómo tener un cerebro sano

"Hay varios consejos clave para cuidar el cerebro. El primero consiste en protegerlo físicamente. Por lo que la principal recomendación es evitar cualquier golpe o agresión, por ejemplo llevando siempre el cinturón de seguridad puesto o el casco si se viaja en moto", aclara Mateos.

La segunda recomendación es llevar una vida saludable: dieta y ejercicio. "Se trata de prevenir el daño vascular y neurológico que puede generarse con el consumo excesivo de ciertas sustancias como el colesterol, la sal, el alcohol o el tabaco. Son recomendaciones que valen también para proteger el corazón, ya que tanto este órgano como el cerebro están regados por los mismos 'conductos' que necesitan los mismos cuidados", puntualiza Mateos.

Jesús porta indica la tercera 'herramienta' para mantener fuerte el 'órgano gris'. "De la misma manera que hacemos ejercicio, tenemos que mantener el cerebro activo con hábitos muy normales, aunque últimamente se están perdiendo, como la lectura, el razonamiento, el arte, etc.". Una mente activa asegura la creación de conexiones neuronales que pueden paliar en parte el daño que puede producir una demencia o la enfermedad de Alzheimer.

David Pérez, director de la Fundación del Cerebro, insiste es que iniciativas como la Semana del Cerebro son necesarias "para concienciar y sensibilizar a la sociedad sobre este tipo de pacientes y de la carga que soporta la familia, porque las enfermedades neurológicas no sólo afectan al paciente sino a todos los cuidadores y familiares que están detrás de él".

Desde el lunes 3 hasta el viernes 7 de octubre, el autobús del cerebro tendrá varias 'paradas', La primera será Madrid, y le seguirán Barcelona, Bilbao, Badajoz y Málaga. A partir del 14 estará en Las Palmas de Gran Canaria. Allí, cualquier ciudadano podrá informarse sobre las diferentes patologías neurológicas y someterse a las pruebas mencionadas. Una forma divertida de ejercitar la mente.

elmundo.es