sábado 26 de diciembre de 2009

Guiso de habas

Ingredientes
1 kilo de habas
5 papas peladas y cortadas en dados
1 morrón picado
1/2 cucharada de ají molido
1 cucharada de perejil picado
1 litro de agua o de caldo de verduras
1 cucharada de manteca
2 cucharadas de aceite
1 cebolla en rodajas finas
3 tomates picados
250 grs. de arroz
Sal y pimienta: a gusto

Preparación

Pelar y lavar las habas. Poner en una cacerola la manteca y el aceite, freír en ella la manteca y el morrón, una vez dorados, agregar los tomates, dejar rehogar un ratito e incorporar el ají molido, el perejil, el caldo o agua, las habas y las papas. Dejar cocinar 10 minutos.
Agregar el arroz, y cocinar todo junto durante 15 minutos. Retirar del fuego y condimentar.

viernes 25 de diciembre de 2009

Pacientes con esclerosis múltiple reclaman una asistencia sanitaria equitativa

■En España hay más de 60.000 afectados por esta enfermedad degenerativa.

Actualizado viernes 18/12/2009 13:52 (CET) EUROPA PRESS

MADRID.- La Asociación Española de Esclerosis Múltiple (AEDEM) ha denunciado la "desigualdad asistencial" que reciben los más de 60.000 afectados por esta enfermedad en España y reclama una atención sociosanitaria "equitativa en todas las comunidades autónomas" que retrase la evolución de la enfermedad e impida su exclusión social.

Con motivo del Día Nacional de la Esclerosis Múltiple, que se celebra en España cada 18 de diciembre, la presidenta de esta entidad, Águeda Alonso, ha asegurado que hay algunas comunidades que facilitan todos los servicios que necesitan de forma gratuita mientras que en otras "brillan por su ausencia".

En este sentido, ha puesto como ejemplo la situación de los pacientes que viven en Andalucía, una de las comunidades punteras en investigación con células madre en estos pacientes, pero donde, sin embargo, y según Águeda Alonso, "no se financia la rehabilitación que necesitan".

Además, y dado que es una enfermedad degenerativa que puede acabar provocando pérdida de movilidad y problemas de vista y habla, los pacientes reclaman que en el mismo momento del diagnóstico se establezca el grado de discapacidad del 33%, con el objetivo de "evitar que estos pacientes sufran problemas de discriminación laboral en sus puestos de trabajo".

"Los empresarios no suelen querer a un paciente con esclerosis múltiple, por lo que a veces es incluso más recomendable no contarlo para evitar complicaciones", que a su vez pueden afectar a la evolución de la enfermedad.

Aunque el origen de la misma es todavía desconocido, la presidenta de AEDEM advierte de que las situaciones de estrés favorecen la aparición de brotes, con sensación de vértigo, problemas de visión, torpeza en las extremidades o cansancio excesivo. Igualmente destacó la importancia del apoyo de los familiares y las parejas para evitar que empeore la situación de los pacientes, lamentando que haya un alto número de separaciones cuando se diagnostica la esclerosis múltiple. Por otro lado, Águeda Alonso ha reclamado que se informe mejor a estos pacientes de los cuidados que necesitan y ha alertado de que "no deben utilizar en ningún caso los spas o salas de rayos UVA", ya que cualquier subida de temperatura corporal favorece la aparición de brotes.

De hecho, explica la presidenta de la asociación, "el verano suele ser la peor época para la mayoría de estos pacientes", así como tampoco son recomendables las duchas con agua caliente, ya que "deja un cansancio terrible y puedes tardar hasta una hora en recuperarte".

martes 22 de diciembre de 2009

Felices Navidades y un próspero año 2010


Nueva herramienta para valorar el riesgo de volver a sufrir un ictus

■En los primeros 90 días después de un ictus el riesgo de recurrencia es especialmente alto
Actualizado lunes 21/12/2009 09:13 (CET) LAURA TARDÓN

MADRID.- Identificar a aquellas personas que, después de haber sufrido un ictus isquémico, tienen mayor riesgo de volver a padecerlo en los siguientes 90 días. Este es el objetivo de un grupo de científicos estadounidenses que ha desarrollado 'RRE-90' (Recurrence Risk Estimator at 90 days, sus siglas en inglés), una especie de escala que evalúa el riesgo individual de recurrencia de esta enfermedad.

Según los investigadores, teniendo en cuenta que este riesgo es más alto durante los primeros 90 días después de sufrir un ictus y que estudios previos asocian esta repetición con mayor tiempo de hospitalización, discapacidad neurológica y muerte, "es importante prevenir, en la medida de lo posible, estos accidentes cerebrovasculares".

Tras hacer un seguimiento de tres meses, se registraron 60 casos de un nuevo ictus. De estos, la mitad ocurrió durante los primeros 14 días. "Con estos nuestros resultados, concluimos que el riesgo de recurrencia fue del 2,6% en los primeros 14 días y del 6% en los tres meses.

Para ello, el equipo de expertos del Hospital Gereral de Massachusetts y de la Escuela de Medicina de Harvard (Boston, Estados Unidos) propone observar una serie de variables, como la historia previa de ictus en el último mes, la edad o el tipo de ictus que la persona sufrió la primera vez. Analizaban, por ejemplo, si había infartos cerebrales múltiples en distintos estados evolutivos, si se daban en las mismas zonas de circulación del cerebro, si eran de origen embólico... Cada una de estas variables tenía asignada una puntuación, de tal forma que la suma desvelaba el riesgo de cada paciente.

Noventa días
"A mayor puntuación, más probabilidad de sufrir un nuevo ictus", señalan los autores de este trabajo, publicado en la revista 'Neurology'. Después de examinar durante tres meses la historia médica y las resonancias magnéticas de 806 personas que habían sufrido un ictus, "observamos que dentro de los 90 días siguientes al evento cerebrovascular, el riesgo de un nuevo ictus era aproximadamente 40 veces mayor en personas con cuatro o más factores que en aquellos que no tenían ninguno". De hecho, más del 96% de los pacientes que desarrollaron un segundo ictus mostraba señales de uno o más factores de riesgo.

Hasta ahora, según los autores del estudio, se conocían los factores de riesgo del ictus a largo plazo (hipertensión, diabetes mellitus, colesterol elevado y tabaco), pero no las variables que más influyen para desarrollarlo en un espacio de tiempo más corto, en los tres meses inmediatos al accidente cerebrovascular.

Prevención secundaria
En la práctica diaria, "no solemos valorar el riesgo de recurrencia porque tampoco es necesario, actuamos independientemente del riesgo", indica Ambrosio Miralles, jefe de sección de Neurología del Hospital Infanta Sofía (San Sebastián de los Reyes, Madrid). "En cualquier paciente que tiene un infarto cerebrovascular, aplicamos prevención secundaria para que no se repita", añade el experto . Dependiendo de cuál sea la causa y la gravedad, existen varias opciones, por ejemplo, anticoagulantes orales, cateterismo...

Según el doctor Miralles, "para lo que sí puede ser útil conocer el riesgo individual es para los casos en los que el tratamiento es dudoso por los riesgos que puede entrañar al paciente. Por ejemplo, a un enfermo con úlcera no le podemos indicar aspirina".

Además, indica el especialista, "con esta escala podríamos responder a una de las preguntas que con más frecuencia nos hacen los pacientes, que quieren saber qué posibilidades tienen de volver a sufrir un ictus".

Hasta entonces, tal y como asumen los propios investigadores, habrá que esperar a que nuevos trabajos confirmen la exactitud de esta herramienta y se validen su uso general, ya que el actual cuenta con algunas limitaciones. No tiene en cuenta la prevención secundaria que se ha hecho en cada caso.